Joee que ganas de acabar ya de estudiar, ganas de que esta pesadilla de los exámenes se acabe cuanto antes y pueda irme de relax a casita, a la playa, a olvidarme de todo, entre otras cosas a olvidar que no existo y que no sé si existiré algún día, ya no quiero pensar en ello, si pasa, pasa y si no, no pasa, no importa, aunque según escribo esto pienso que no me creo lo que digo.
Y si, el examen de hoy ha sido “raro, raro” como decía uno por ahí que no sé bien por que era famoso, debía ser un tipo “raro, raro” él también, por qué mira que tener hijos con casi cien años es “raro, raro”. 
Y ya, como de costumbre me he ido por las ramas y de lo que quería hablar era de los exámenes y de cómo más o menos los siento, ¿los siento? Mejor dicho los padezco, si por que más o menos estas sensaciones que describo aquí son parecidas en todos los que hago, todo lo que lo rodea.
Lo primero como es lógico y evidente es entrar en el aula de uno en uno y nos sentaron en silla alejados unos de otros, se supone que para no copiar, lo que no saben ellos es que hay mucho espabilado que aunque hagan lo que hagan ellos siempre copiaran. Y si, estos pavos que copian tienen mucho mérito, simplemente el hecho de inventar esa forma tan digna de copiar debería suponer una buena nota. Si, y lo digo en serio, lo que importa es el ingenio, demuestran que son unos tíos listos, mucho más listos que los profesores o que esos empollones que estudian como locos y que al día siguiente ya no saben nada de nada.
Una vez que entre en el aula me puse a observar a mis compañeros que iban entrando, todos con caras de nervios, saludándote algunos, no muchos, y es que yo no me prodigo mucho entre ellos, supongo que es por que soy tímida, pero hay mucha gente en mi clase a la que no conozco, gente con la que nunca he hablado y posiblemente no hable nunca, pero no importa, ya conozco los que merecen la pena y algunas que no la merecen, pero que están ahí, por que como dicen, tiene que haber de todo.
Me siento en la silla donde me dicen, saco los bolis y me pongo a observar a mis compañeros, algunos tienen ojeras, se les ve nerviosos, intentan acercase a otros, supongo que para ver si desde su sitio pueden ver el papel del compañero, yo lo intento pero sé que por mucho que me acerque mi miopía no me lo permite así que para que molestarme, desisto del intento.
Otros tienen cara de sueño y resoplan como cansados ya de tanta tontería y mientras pienso que quiero que empiece el examen cuanto antes, los preliminares me matan, me desesperan, estoy deseando ver el papel de las preguntas, saber que puedo contestar a cada una de ellas, sentirme segura.
Por fin el profesor se pone a explicar en que consiste el examen, en que si pilla a alguien copiando bla, bla ,bla. Esto aún me pone más histérica, creo que ya estoy al borde del colapso.
Pienso: - ¿ Y si ahora me desmayo? ¿O si me da un ataque de asma por los nervios? Mmmm prefiero no pensar más, intento dejar mi mente en blanco pero no lo consigo, veo que ya están repartiendo los folios con las preguntas.
Me dan las preguntas y veo que más o menos puedo responder a todas sin problemas, me pongo a ello, escribo y escribo, siento calor, pero sigo escribiendo y escribiendo, en mi mente no hay otra cosa más que las ideas que tengo que poner en el papel.
Me duele la mano de tanto escribir, tengo que soltar el boli y darme un pequeño masaje, lo cojo otra vez y continuo sin pensar otra cosa. siento calor pero no tengo tiempo de preocuparme por ello y sigo y sigo hasta que me doy cuenta de que he acabado ya la última pregunta.
Entonces levanto la vista del papel y me dedico a observar a mis compañeros. En frente de mi hay un chico con camiseta negra, tiene la mirada perdida en el aula, otro que está un poco más allá con camisa de rallas rosa, tiene la vista fija en el papel pero no escribe.
Después veo a una de mis amigas, esta escribiendo como una loca, parece que está un poco agobiada como siempre, pero es que no sabe sintetizar, seguro que se ha enrollado más de la cuenta.
Otra de mis colegas muerde el boli, tiene pinta de que no sabe que hacer, que se debate interiormente entre tirar la toalla y mandarlo todo a paseo o seguir con lo que se supone que debe hacer e intentar aprobar.
Y entonces pienso que me encantaría que se presentase allí el chico de mis sueños, que se presentase como un príncipe, un príncipe de cuento, que apareciese allí en un caballo blanco, como Benigni lo hace en aquel salón en “La vida es bella”, gritando aquello de “buenos días princesa” y llevándome con él, lejos, muy lejos, a Australia es nuestro sueño.
Abro bien los ojos, miro el reloj y me doy cuenta de que me queda muy poco tiempo y aún no he repasado lo que he escrito, y si ahora repaso y me doy cuenta de que he metido la pata en algo ya no tendrá remedio y yo ahí como tonta perdiendo el tiempo, soñando en medio de un examen con el chico de mis sueños, bufff se me va la pinza.
Repaso y de pronto oigo una voz que dice que sólo quedan cinco minutos para entregar. Me agobio, leo de prisa, corrijo alguna falta y sigo. Vuelvo a oír que el tiempo se ha acabado y que entreguemos los exámenes, no me ha dado tiempo a revisarlo todo, tampoco importa mucho, supongo que estará bien, lo entrego a una tía que me sonríe.
Salgo del aula, me encuentro a mis colegas e intento escapar, lo que más odio en esta vida es hablar de cómo me ha salido un examen, lo hecho, hecho está, y ya no quiero saber más que la nota.
Me escapo de allí al baño y del baño a la calle, al salir la vista se me nubla por el contraste del fuerte sol que me deslumbra los ojos, cuando consigo volver a abrirlos siento que la claridad refleja una cara como en una sombra china y me doy cuenta de que ya no quedan príncipes azules, que se extinguieron el siglo pasado, pero no importa, sé que algún día podrá estar a mi lado, entonces vuelvo a cerrar los ojos y vuelo, vuelo alto.
Uffff. qué rallada, me dió por poner piernas ¿es mía alguna? mmmmm, jeje, secreto.
No, ninguna, son fotos robadas por ahí como siempre, se ve que me aburro y tengo poco que estudiar.
Por cierto, el examen me salió bien, como era de esperar.


Jaja, está última es la que más me gusta, pero está si que no es mía. Joeee se me va la pinza mogollón.









Si has pensado todo eso durante el examen has suspendido seguro. Yo tengo la costumbre de llegar al aula cuando ya estan todos dentro porque si no, me comen la cabeza repasando apuntes manoseados.
Apuesto a que la penúltima foto es tuya.
Besos
Lo de las piernas lo habia pensado antes de que solounpoco, jeje. Creo que te hemos pillado.
La verdad es que yo cuando estudia en la universidad me costaba horrores aprenderme todo y repasarlo otra vez cuando suspendia que era muchas veces, no como otros. Asi que un amigo y yo nos metimos en el mundo de las chuletas de ida y vuelta que llamabamos. Bolis bic gravados con un punzón o aguja. Si suspendia un o y aprobaba el otro ya teniamos esas chuletas y no teniamos que estudiarnos tan concienzudamente esa parte. Y de vez en cuando nos los intercambiabamos en el mismo examen.
Ya ves, los problemas de no tener memoria fotografica y gustarnos mucho la cervecita de por la tarde. Sinceramente estabamos más pendientes de salir por ahi que de estudiar, y mucho menos de ir a clase. Mi vida estudiantil se traduce en buscar un rincon en la facultad para estudiar y cuando se termina ir al bar a charlar de nuestras cosas, y esporadicamente ir a clase, y así y todo aprobar al fin y al cabo.
PD. "que piernas más bonitas y blanquitas tiene mi niña, ainnnnnsssss"
A mi lo que me extraña es que tengas ganas de seguir escribiendo después de un examen jeje ;)
y lo de las piernas mmmmm (dónde mejor para poner las chuletas;))
besotes!!!
yo estoy con ellos chispita, pero eso q he leido en el blog de solounpoco de q estabas más gordita...., anda ya!, gordita tu?, q no, q no.
Tu y tu chico de tus sueños, mmm, joee, espero y deseo q algun días estés con él, porque muestras tantas ganas y ternura.....
mil besos!animo con los examenes!
Hmmmm si hay alguna foto tuya aqui debe ser la que esta en bikinis rosado,osea,la penultima.
Besitos Vampiricos.
PD:A ver hombres si las mujeres se atreven,porque no poner una de nosotros en trusa?...sera cierto eso de que somos mas covardes para esas cosas?,jejejr