Fotos de Igor Amelkovich
Hoy me río, me siento feliz y contenta, la tristeza esta lejos. Que alguien ya le podía decir al tipejo que nos da teatro que imitar a los monos no es nada divertido, que me aburro, que poesía la leo yo sola y que los trabalenguas están pasados de moda con vodka.

Después de un fin de semana de esos en los que me sentí confusa, melancólica e insociable he vuelto a mi normalidad, a lo que yo considero normal, no a lo que los demás consideran que sea normal, porque eso no me interesa. Dicen que tengo una cualidad ¿qué es una cualidad? Jeje, dicen que me encanta auto invitarme a los sitios, pero me da que esa forma de ser solo no es mía la comparto con mis demás amigos. Dicen que el jueves tenemos aquí en casa una cena de esas multitudinarias, buff.

Los polos opuestos están tan lejos entre sí, tienen que hacer un gran esfuerzo para acercarse y si alguna vez lo consiguen acaban tan agotados que ya no tienen ganas de otras cosas, algunas veces después del esfuerzo que han hecho pueden acabar odiándose. Eso es, ¿no? está claro, los polos opuestos no se atraen, no se enamoran, las personas no somos imanes, no somos un simple mineral de hierro negruzco y feo.

He empezado la semana riendo y disfrutando con todo. Llevamos unas semanas que nuestro piso más bien parece una pensión que otra cosa, cuando no viene gente de fuera, unos se invitan a comer y otros se auto invitan a cenar y es que lo que más oímos es: - “Oye, vosotros que tenéis mesa de comedor grande, ¿por qué no hacéis una cenuqui de esas?- jodee si siempre dicen “cenuqui”, se creen que diciendo esa palabra la cosa queda más suave.

Siempre se lo dicen al mismo, al que por autista no es capaz de decir que no, y que conste que no me importa en absoluto que nos juntemos aquí todos a cenar o a lo que sea.

No me importa que se metan en mi cuarto y me invadan mi intimidad, no me importa que me pregunten una y mil veces las mismas cosas sobre las fotografías que tengo puestas en los corchos, no me importa que se metan en mi Pc y que me lo cotilleen todo, no me importa que se metan en mi messenger y que hablen con la gente, pero esto sólo si se trata de amigos comunes.

No soporto que lo hagan no diciendo que no soy yo, que encima digan cosas que yo nunca diría y que encima tengan la jeta de dejarlo para que lo vea, bufff, y gracias a que ese día no estaba esa persona que me importa.

Si bufff, me encantaría poder inyectar veneno. ¡Mira qué lo echo de menos!. Y si, me encanta que haya gente en casa, debajo tenemos una tienda de esas de los chinos que está abierta a todas las horas del día y en su acera el contenedor de las botellas, cuando entramos en ella el chino ya nos mira con cara muy rara, no sé que pensará.

El caso es que vienen a cenar, siempre traen algo para comer. Ana siempre lo mismo, la tarta de galletas borracha. Mi amiga la tortilla de patata y su hermano los filetes de pechuga con nata y pistachos ¡ñamñan qué ricos están!

Le compramos la bebida al chino pero a la mañana siguiente todo está tirado, restos de comida en la mesa, botes de cerveza por todos los lados, la cocina toda tirada, el frigorífico vacío, vasos hasta en la terraza y un olor a tabaco espantoso, lo odio.

Y esto es lo que siento, sentía que estaba rota, y encontré desahogo, aprendo a ser feliz, soy feliz después de la media noche, por que me cuelo dentro de ti. Dejo pasar el día esperando, preparándome para el momento, anoche quise acercarme tanto a tu boca, y meterme dentro, bajar por tu lengua y hacer que revoloteasen mariposas.
Dime que si.