Vida real

Voy a hablar de mi vida real, tengo que confesar que el lunes tengo un examen y llevo desde ayer por la mañana sin hacer nada, pero nada de nada. Suerte que me lo curro todos los días y más o menos el examen lo tengo preparado y encima es fácil que si no vaya palo que me daban.
Y es que ayer vinieron mis padres a vernos, el cara dura de mi hermano se fue el miércoles a Londres y no les dijo que se iba y lo que es peor no me dijo que no había dicho nada y entonces me han echado la bronca a mi, joeee, dicen que no me entero de nada. Encima tengo yo la culpa de que el niño haga lo que le da la gana.
Ayer salí a comer con ellos, luego estudie un rato pero después me pire al cine a ver Banderas de nuestros padres, peli de guerra de Clint Eastwood. Es dura de narices, tiene algunas escenas de casquería, como la de un tipo al que de repente la cámara saca como se le corta la cabeza, mucha tripa fuera. Pena de que los tíos que tenía sentados a ambos lados no fueran nada apetecibles, así que como siempre yo solita me las arregle y me tape la cara con las manos para no ver esas escenas tan desagradables. Y bueno, diré de ella que no puedo ser objetiva, no me gustan las películas bélicas, pero he de reconocer que esta bien narrada, es una abstracción y una meditación sobre quien y cómo se ganan las guerras, de cómo se manipula lo que se puede para conseguir los fines que se persiguen sin importar nada ni nadie. En definitiva y acabo, es una peli de esas que se deben ver. Y no digo más de ella porque al final acabo como siempre destripándola, y para eso están los críticos de cine, jeje.
Luego estuve cenando de pinchitos, ¿pinchitos? mejor dicho bocatita de panceta, pincho moruno enano, patatas con huevos estrellados, ñam ñam ¡qué ricos! y claritas, que las cañas me hacen daño, se me bajan a los tobillos y me suben a la cabeza entrándome un profundo sopor. Después nos sentamos en un bar a hablar y me dieron las tres.
Esta mañana como todas cuando me he levantado he mirado por la ventana, he recordado otra vez más aquel día, aquel día lejano, todavía quedan en mi cabeza aquellas imágenes. Me he sonreído, me puse a soñar que estabas aquí conmigo y soñé que no era un sueño, soñé que era real.
Hoy me levante a las ocho a estudiar porque a las doce había quedado con mis padres para ir a comer a la sierra, ¡bufff qué frío hacia! Comimos cochinillo, ¡pobre animalillo!, lo tenían allí puesto en una vitrina, blanquito todo él, chiquitín, con una gran manzana metida en la boca. Joee me dio muchísima pena, no me lo quería comer, pero al final pudo el hambre, no había otra cosa, que cruel es la vida, y que crueles somos las personas.
Mis sueños, lo que sueño cuando estoy despierta hace que me sienta viva, lo que sueño mientras estudio o desayuno me hace subir a la luna, ¿la luna? O el cielo, no sé o quizás bajo al infierno. Sólo sé que mis sueños van detrás de ti, te persigo, amigo y me persigues. Me produces una terrible confusión, intento esconderme de ti, no existir, quiero convertirme en humo
Y ahora disfruto de la noche, el crepúsculo se lleva mi melancolía, la noche estimula mi espíritu, mi corazón, me siento libre amigo, soy libre contigo.









silvina dijo
Excelente chispi, es muy importante sentirte así con el chico que tu quieres . Es utodepencia !! Y eso me resulta genial . Adelante!!! besos
28 Enero 2007 | 12:35 AM