Se me va un poco la pinza, estoy en una de esas etapas en las que hablo sola, me encanta hablar sola. No soy muy habladora cuando estoy con gente con la que no tengo mucha confianza, soy tímida, con los que tengo confianza soy charlatana o quizás no es que sea tímida, soy un poco precavida, antes de decir cosas que puedan resultar luego inconvenientes prefiero escuchar, investigar y saber como son las personas, soy reservada. Pero siempre tengo algo que contar, algo que decir y si no, lo que hago es cantar con mi voz “Joplin”.
Pero me encanta la soledad mi soledad, cuando estoy sola puedo soñar. Reconozco que es una debilidad, un vicio, mi paranoia, un encoñamiento, umm o ¿cómo se diría? ¿un empollamiento? Si porque eso, jaja me hace falta una polla.

Cuando callo, cuando no hablo, ¡malo! Ten cuidado, cuando todo en mi es silencio, sólo significa que pasa algo, eso no es bueno, es que me rallo. Entonces a veces soy una “mala puta” que no es lo mismo que una puta mala.
Normalmente hablo con mi otro “yo” que es quien mejor me conoce, es como mi amigo, mejor dicho ese otro “yo” es mi amigo, es quien mejor me conoce, me conoce mejor que yo. Es malo que alguien te conozca tanto, cuando hablo con el él yo diría que incluso sus respuestas son mis mismas reflexiones en voz alta, nunca son discusiones, pero no es aburrido, es no sé cómo, me hace sentir muy bien y tampoco sé lo que quería decir.
Qué me confundo, supongo que como se equivoca todo el mundo, aunque creo que me lo tomo con cierta filosofía dentro de mis míseros arrebatos, estos malos rollos que me dan esos días de bajón, esos días en los que lo echo de menos, esos días en que lo añoro y es que soy muy tremendista, soy una melodramática incorregible, a veces parece que me hundo en un pozo o eso dicen.
Y ahora me quedo callada, no digo nada, sólo respondo con monosílabos, entonces me doy cuenta de que ya no soy yo, quizás es que soy otra, aquella a la que apenas conozco, aquella a la que no quiero conocer, porque creo que no me gustaría, ni me gustará, pero lo peor es que me quedo así como pasmada, como si estuviese en mi entierro.
Las apariencias engañan, no te creas nada, en realidad no soy quien parezco ser, todos me ven así, tan enérgica con esa falda que parece un cinturón y esas botas hasta la rodilla, tan teatral con los gestos, tan dulce con la mirada, pero nadie me ve aún.
Pero nadie me ve aún porque soy partidaria de esa frase mítica de “ojos que no ven corazón que no siente”, y así seguir siendo una persona que está continuamente empanada, ignorante de lo que se cuece en este mundo, ¿eyyy qué tonterías digo, no? supongo que es por que a veces arriesgo y al final caigo, suele ser una caída libre y desde muy alto, por eso me callo y me aíslo en mi soledad.
Y ahora aquí y en este momento soy yo y nadie más, soy la que habla, la que calla o no habla mas que para su interior. Soy la que canta canciones de Janis Joplin.
No quiero ser la que pierda en este juego, sé que al final ganaré, quiero dormir en la cama no en el sofá. Pero nunca desearé mal a nadie.
Soy yo, solamente yo, la otra está mejor cadáver.

En mi space msn escribí :
“ni explosiva ni incendiaria”