Y Estoy aquí otra vez, pero por muy poco tiempo, el verano pasado tuve que estar aquí, no podía salir ni ir a ningún sitio, me sentía atada. Si, me ataba el puto carné de conducir, pero este año no hay nada que me ate. Nada ni nadie y tengo que seguir contando la historia, tengo que contarla por que hay novedades, pero como siempre no sé por donde empezar, no sé tampoco por donde seguir, ni por que camino tirar.
He estado estos días en una casilla por ahí, una casa perdida en un monte, un monte lleno de árboles, de esos montes donde moran osos feroces, osos de esos que se comen a Caperucita, ufffffff, perdón se me va la pinza, se la comió el lobo. Yo hablo de esos osos que en verano dejan de hibernar, salen a tomar el sol y comen bayas y salmones como en los documentales de la 2 y después buscan a osas con las que intentan alegrarse el día, la noche, la semana o puede que hasta se la metan en la cueva para invernar hasta el verano siguiente. Y como siempre me estoy yendo por las ramas, no cuento lo que tengo que contar, eso que los osos se vuelven amorosos y quieren contacto con las hembras, por que no pueden pasar la vida durmiendo en la guarida. De repente se les despierta un instinto sexual sin tiempo para ingenios.
Y ya no sé ni por donde iba. Si, eso que estoy aquí en casa de mis padres sólo de paso, dentro de nada, el lunes me voy de interail, a la aventura. Ya tengo preparada la mochila y el carné de alberguista. Nos vamos varios amigos, yo sólo de tías. Unos me dicen que tenga cuidado, esos no saben nada, nada, nada, jeje ¿de qué voy a tener cuidado? ¿de mis amigos de toda la vida? Que no. Otros, los que más saben o nos conocen dicen: ¡Qué suerte tía! y me parece que en el fondo les da un poquillo de envidia, envidia sana.
Y en medio de la montaña donde he estado hay un río, un río de aguas gélidas donde hemos hecho piragüismo unas veces, otros ratos el río casi no tenía agua y teníamos que cargar con la piragua. Tampoco pesaba mucho pero era más incomodo. Y allí remando alimente mi músculo, tengo unos bonitos biceps, dicen que en chicas no son muy atractivos pero tampoco me importa.
Y en algunos sitios allí, o mejor dicho en casi todos no había cobertura, así que he estado bastante desconectada. Y cuando llegue tenía como siempre unos mails, escritos a horas raras de la noche, la mayoría. Mails donde me dicen cosas que me hacen sentir bien, que me dicen que me echan de menos y cosas así.
Pero ayer cuando llegue, bufffffffff, no me gustaría nada que esto lo leyese quien evito que me lea, o que no lea este blog, por eso deje de escribir otro. Lo hice para poder divagar a gusto, escribir sin cortapisas, ni trabas, sin nadie que le dé mil vueltas a mis palabras, que tergiverse lo que escribo. Quiero escribir por escribir, escribir para mi, me quiero aclarar, a mi también me cuesta saber que es lo que quiero, yo también tengo miedo.
Y eso, que ayer por la tarde suena el teléfono de casa, lo pilla mi madre pero me lo da y oigo su voz. Oigo su voz entrecortada y me dice que lo ha dejado, que la ha dejado, que lo está pasando mal y todas esas cosas. Si, por que aunque se deje a alguien de quien no estas enamorado se pasa mal, más si con esa persona has tenido una relación más o menos larga. Se pasa mal por que a pesar de todo, aunque no estés enamorado a esa persona la quieres. Si seguro que la quieres, pero de forma diferente, y no te gusta hacerle daño. Pero para poder ser feliz o sentirte a gusto tu al final le haces daño a esa otra persona Joeeee ¿y por qué le doy vueltas a todo esto aquí?
Y ahora viene lo peor, no sé qué pasará, no quiero que deje de ser mi amigo. No Paco, no. Por encima de todo es mi amigo, mi amigo del alma.
Y de momento yo tengo planes para este verano, seguiré con ellos, después del interail me voy a Portugal, después descansaré unos días y entonces tengo que preparar el erasmus. Si, en septiembre me voy de erasmus, lejos y los amores a distancia no me gustan. No, no se trata de lo que me guste o no, se trata de que ante todo quiero que siga siendo mi amigo, mi amigo del alma. Pero lo quiero, si yo también, aunque él no lo sepa.
Y me da que el final de esta historia tendrá que esperar a que vuelva del erasmus por lo menos. Esta historia no acabará de momento como esas películas que me gusta tanto ver en blanco y negro. Esas películas que acaban con un beso lleno de pasión. No, de momento no. Tendrá que esperar.